lunes, 22 de octubre de 2012

La antigua presa de Santillana

Madrid posee un rico patrimonio de infraestructuras hidráulicas, de enorme valor histórico y artístico. Aunque la mayor parte se concentra en las comarcas bañadas por el río Lozoya, en el curso alto del Manzanares se conservan varias obras de principios del siglo XX, concebidas para el suministro de agua y electricidad.


Restos de la antigua presa de Santillana. Foto de Fernando Manso.

Nos centramos en estas últimas, fruto del impulso de Joaquín de Arteaga y Echagüe (1870-1947), marqués de Santillana y duque del Infantado, quien empleó buena parte de su fortuna en un ambicioso plan, del que salió la primera red hidroeléctrica que llevó energía a Madrid.

Todo empezó en 1899, cuando el marqués adquirió los derechos de tres metros cúbicos por segundo de las aguas del río Manzanares.

En 1905 se constituyó la Sociedad Anónima Hidráulica Santillana y en 1908 se inauguró el embalse que ocupa nuestra atención, cuya finalidad era regular el caudal con el que se iban a alimentar diferentes saltos de agua, para la producción de electricidad.


Croquis elaborado por Hidráulica Santillana (no está en escala).

Se pusieron en marcha tres saltos (uno en la propia presa, otro en Navallar, en el término municipal de Colmenar Viejo, y otro en el Cerro de la Marmota, en las lindes del Monte de El Pardo), según el proyecto desarrollado por los ingenieros Antonio González Echarte, Carlos Mendoza y Alfredo Moreno.

El complejo, que era capaz de generar una corriente de 15 kw, daba servicio a Colmenar Viejo, Fuencarral, El Pardo, Chamartín, San Sebastián de los Reyes, Alcobendas, Pozuelo de Alarcón y a distintas instituciones radicadas en Madrid, como el Palacio Real y la desaparecida Diputación Provincial.

Además, llevaba agua potable a la zona septentrional de la capital, allá donde no llegaba el Canal de Isabel II, entidad que, por otra parte, realizó una feroz oposición a la labor de Hidráulica Santilllana, recelosa de su rápida expansión.


El Embalse de Santillana en el primer tercio del siglo XX, custodiado por el Castillo de Manzanares el Real.

En 1930 Hidráulica Santillana fue absorbida por Hidroeléctrica Española y Unión Eléctrica Madrileña. En 1965 un decreto ley permitió al Canal de Isabel II hacerse con el control del Embalse de Santillana, que, desde entonces, tiene como uso principal el abastecimiento de agua.

Para reforzar esta función, en 1971 se construyó una nueva presa junto a la antigua, que, con una altura de 40 metros, permitió duplicar la capacidad del embalse original (de 47 a 91,2 hectómetros cúbicos).

La estructura primitiva fue sumergida, aunque quedaron al descubierto varios elementos arquitectónicos de gran singularidad, de los que hablamos a continuación.


La presa moderna se antepone a la antigua. Fotografía perteneciente al Archivo del Canal de Isabel II.

Descripción

Joaquín de Arteaga y Echagüe no sólo fue un audaz empresario, sino también un mecenas de las artes. Compró diferentes edificios históricos para su recuperación monumental, caso del Castillo de Viñuelas, que se levanta en las cercanías del Monte de El Pardo.

También procedió a la restauración del Castillo de Manzanares el Real, que pertenecía a su linaje, a partir de un proyecto del arquitecto Vicente Lampérez (1861-1923).

La presa en 1930.

Cuando el marqués decidió construir el Embalse de Santillana, puso un especial empeño para que la presa que iba a anegar el entorno del Castillo de Manzanares no desentonase con la fortaleza.

Con tal fin volvió a contratar a Lampérez, quien propuso una recreación historicista, que no sólo recordase la arquitectura del castillo, sino que también le sirviese de antesala.



La presa se hizo en mampostería de granito. La forman dos ramales en arco que cierran el valle el río y que alcanzan una altura máxima de 28 metros.

En el punto de confluencia de ambas secciones se eleva la torre de toma, que fue diseñada en estilo gótico isabelino, utilizando modelos de Juan Guas (1430-1496), el arquitecto que hizo las galerías exteriores del Castillo de Manzanares el Real y, entre otras obras, el Palacio del Infantado, de Guadalajara.


A la izquierda, Palacio del Infantado (foto de 'El poder de la palabra'). A la derecha, la torre de la presa (foto de Amontiel53).

Citamos este último edificio, porque entendemos que fue la fuente más directa que inspiró a Lampérez, aunque nuestro buen amigo Antonio, autor del magnífico blog Pessoas en Madrid, seguramente también le encuentre parecido con la Torre de Bélem, de Lisboa. Al menos en lo que respecta a su ubicación en medio del agua.

La torre de toma alcanza los 35 metros de alto y es de forma octogonal, la misma planta que tiene la torre del homenaje del Castillo de Manzanares.

Al igual que ésta, se encuentra decorada con bolas de piedra en todos sus lados y, en el principal, tiene labrado un grandioso escudo del Real de Manzanares, una de las posesiones históricas de los duques del Infantado.


A la izquierda, el castillo. A la derecha, la presa.

En la base de la torre se extiende una especie de barbacana, hoy inundada, en la que se abre una puerta de ingreso, que emula a la portada principal del Castillo de Manzanares el Real.

Con respecto al muro de contención, éste se asemeja a una muralla, con sus almenas, matacanes y torres defensivas adosadas. Incluso hay una puerta de acceso, en la margen izquierda del embalse, que también sigue la línea de la existente en la fortaleza más famosa de la Comunidad de Madrid.


Archivo del Conde de Polentinos. Fototeca del Ministerio de Cultura.

La torre fue acondicionada como museo cuando, en 1971, se erigió la nueva presa, al tiempo que se habilitó una pasarela sobre las aguas para facilitar su visita. En la actualidad se encuentra cerrada y ni siquiera es posible acercarse a sus inmediaciones, salvo en contadas excepciones.

Por esta razón, y contrariamente a nuestra costumbre, nos hemos tomado la licencia de utilizar fotografías de otros autores, a los que queremos felicitar por su espléndido trabajo. Vayan por delante nuestras disculpas por el atrevimiento.


Puerta de la margen izquierda. Fotografía de Carlos Altuna.

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22 comentarios:

  1. Hola Jesús,
    Pues si, en cuanto vi la primera foto me vino a la cabeza la Torre de Belém: por la ubicación "acuática" y porque el isabelino y el manuelino son parientes muy-pero-que-muy cercanos.
    El artículo y las comparativas son una delicia y un homenaje a un personaje y familia interesantísimos para nuestra historia, que han hecho virtud de su condición y recientemente triste noticia por la tragedia de su biznieto Iñigo.
    Hay un dato que me sorprende y es que tuviese que comprar el castillo cuando él, como Infantado, desciende de los Mendoza.
    Gracias por el simpático e inesperado enlace y un abrazo.

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  2. Es impresionante, Jesús.
    Nos descubres una vez más una historia y elementos de nuestro patrimonio maravillosos.
    Una pena que no se pueda uno acercar.
    ¡Felicidades! te ha salido un post precioso.

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  3. Hola Antonio:
    Gracias a ti. Estoy de acuerdo contigo, isabelino y manuelino son estilos muy próximos, en todos los sentidos. Pues sí, tenías razón con lo del Castillo de Manzanares el Real, propiedad, como no podía ser de otro modo, del linaje de los Mendoza. Ya he corregido el error: el castillo que compró (y también restauró) fue el de Viñuelas, en el soto del mismo nombre. Gracias por el aviso.

    Un abrazo muy fuerte, Jesús

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  4. Hola Mercedes:
    Gracias por tu mensaje. He intentado varias veces acercarme a la antigua presa, pero no he tenido suerte. Pero si hay fotos por ahí publicadas, es que en alguna ocasión se ha podido acceder. En cualquier caso, lo tenían que poner más fácil. El enclave merece la pena.

    Un abrazo, Jesús

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  5. Hola Jesus. Precioso post. Yo tampoco he podido acercarme a esa zona de la presa, lo que no sabia es que debajo del agua habia todo eso, pensaba que solo era la torre.
    Un abrazo.

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  6. Hola José:
    Gracias por tu comentario. Desde luego el marqués no escatimó esfuerzos en la recreación medieval de la presa, a la que no le faltaban detalles. Es una pena que la mayor parte esté sumergida, aunque hay que reconocer que la estampa actual, con la torre emergiendo de las aguas, no puede ser más sugerente.

    Un abrazo, Jesús

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  7. Guaaau. Es increíble, no sabía nada.

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  8. Precioso reportaje,siempre aprendo algo de tus artículos,por favor sigue así,en esta ocasión no tenía ni idea de que la torre que emerge del agÜa fuese de la antigua presa.
    Un saludo de G.M.P.

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  9. Hola Jesús,
    Parafraseando a D. Íñigo, "Torre tan fermosa non vi en la frontera..."
    ¡Qué obra más bonita para acabar siendo pasto de las algas!
    A veces he sido malo y he deseado ver completamente seco el embalse, para poder admirar la antigua obra hidráulica en su totalidad.
    Gracias por todos los detalles que aportas.
    Un abrazo.

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  10. Hola G.M.P.:
    Gracias a ti por tu fidelidad. Esperamos poder estar a la altura. Un abrazo fuerte, Jesús

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  11. Hola Manuel:
    Don Íñigo y tu prosa siempre estáis a la altura, con las palabras adecuadas!!! Si los pantanos hablaran, la de cosas que saldrían...

    Un abrazo y muchas gracias, Jesús

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  12. Preciosa foto la que encabeza el post, mi felicitación al autor. Tendré que buscar en mis fotos, yo viví muy cerca durante algunos años (en Soto del Real), y en más de una ocasión me acerqué a fotografiar, pero hace tantos años, que no tengo ni idea donde guardo las fotos, así que buscaré, y si encuentro, te las enviaré. He de decirte que a veces te odio, porque pienso... "Joder, este post me hubiera gustado hacerlo a mi, porqué no lo haría antes", jajajaja
    Un saludo Jesús, para que veas que no solo hay cosas interesantes debajo de la superficie en la capital (en esto sabe mucho nuestra Mercedes).

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  13. hace tiempo que no entraba , he estado liadillo y por lo que veo tu blog sigue siendo igual de interesante que siempre , es de lo mejorcito que he leido, este post es alucinante . saludos

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  14. Hola Slu:
    Gracias por volver y por tu comentario, ¿verdad que es una historia increíble la de esta presa? Nos encanta tu visita!!!

    Un abrazo, Jesús

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  15. Hola Bélok:
    Gracias por "odiarme", jeje. Viniendo de ti, maestro, es todo un piropazo. Ya sabes que me rindo ante ti y ante todo lo que haces. Confieso mi debilidad por "Viendo Madrid", lo mejor de la Madroñosfera.

    La foto es preciosa. Fernando Manso nos obsequió hará un par de añitos con un precioso libro de fotografías de Marid, provincia y capital, financiado con dinero de la Comunidad. Es increíble, puesto que trabaja, por decisión propia, con cámaras analógicas.

    Te animo a que busques esas fotos perdidas, seguro que serán espectaculares, y a que nos sorprendas con un post, de esos tuyos, sencillamente magistrales.

    Un abrazo, Jesús

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  16. Hola!!1 Podias decir de donde has sacado la información? es que estoy haciendo un trbajo sobre el embalse y me gustaria citarlo!! mil gracias y un beso!!

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    1. Hola Anónimo:
      Utilicé varias fuentes, todas ellas accesibles en Internet. Lamentablemente, no guardo las referencias de las que hice uso. Lo siento.

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  17. Ha pasado mucho tiempo desde que colgaste esta información, pero no por ello ha de ser obsoleta.
    Mi agradecimiento personal por tu gran aporte y comentarte que me voy a poner en contacto con el Canal, para ver si nos dejara, a un grupo de fotografía, poder acceder a las instalaciones y tirar unas foticos.
    Ya comentaré algo.
    Un abrazote

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  18. Muchas gracias, Julio, por tu generoso comentario. Espero que tengas suerte con los permisos y puedas acceder al recinto para fotografiarlo como se merece.

    Un abrazo fuerte, Jesús

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